Si tu proceso de ventas vive en tu historial de WhatsApp y en tu memoria, se te están cayendo ventas. Armamos un pipeline simple donde cada cliente tiene estado, siguiente paso y fecha.
Cada consulta — del sitio web, WhatsApp, llamadas o referidos — cae en un pipeline único con etapas claras.
Ningún cliente avanza sin nota y siguiente acción: el seguimiento es sistema, no estado de ánimo.
Un resumen corto de lo que entró, lo que avanzó y lo que está atorado — para administrar con hechos.
No — lo armamos alrededor de cómo ya trabajas, con pocas etapas y estados en lenguaje claro. Si sabes usar WhatsApp, sabes usar esto.
Sí, con accesos individuales y roles, para que cada quien vea lo que necesita y nada que no debe.
Sí — es parte de nuestro servicio de back-office. Movemos clientes, registramos notas y escalamos lo que necesita tu decisión.